Aceptémoslo, el 2020 que estamos viviendo no se parece en nada al 2020 que esperábamos y proyectábamos a inicios del mismo: celebramos la Navidad y el Año Nuevo con fiestas y bailes, al calor del hogar y la familia y, desde luego, con mucha comida deliciosa. Celebramos con la sensación de que “la vida es bonita y es bonita”, como dijo Hector Lavoe.

Es cierto, nada es como lo pintan, pero todas las medidas de bioseguridad y aislamiento no nos han doblegado, sólo nos han hecho cambiar y adaptar nuestros planes. Nuestra misión de trabajo con organizaciones sociales y comunitarias no ha cesado, aunque ha habido muchas trabas.

Era necesario comenzar de nuevo, tomar un largo respiro y exhalar con mucha calma. Nos planteamos un #PuntoCero y comenzamos desde allí, desde luego, sin olvidar todo lo que habíamos logrado, pues la paz la construimos todos, juntos. Buscamos seguir conectando y fortaleciendo los talentos, acciones y emprendimientos sociales para seguir transformando la violencia, la desigualdad y la exclusión que se vive en las comunas de Medellín.

Desde el 28 de marzo discutíamos la realización de un concierto en vivo para la segunda versión del #4PeaceFest, sin embargo, el aislamiento preventivo decretado por el gobierno colombiano nos dio un portazo. Y entre todo esto nos dijimos: —Ok, realicemos el Festival, no de la manera que discutimos ni en el tiempo planeado, ¡pero hagámoslo!

Notamos que el aislamiento agravó la salud mental de los medellinenses y nos planteamos hacer algo al respecto. En esta segunda versión, comenzamos en junio unos talleres intensivos virtuales sobre manejo de las emociones, para enfrentar los efectos psicológicos de la pandemia y nos rondó la idea de tener varios días de festival, desde luego, en la virtualidad. Entre inicios de junio y el 26 de julio nos pusimos en modo festival.

El #4PeaceFest es un festival donde el arte es la herramienta clave para comunicar nuestras emociones, intercambiar talentos artísticos y aprender del otro. Buscamos construir una sana convivencia y un ambiente de paz, todo alrededor de la forma en cómo los artistas transmitían sus emociones, manifestadas en sus diferentes artes, habilidades y talentos. El festival está vinculado al programa ACTúa Colombia y es auspiciado por MasterPeace Foundation.

Hicimos dos grandes actividades:  un ciclo de talleres intensivos sobre manejo de las emociones y un festival de reconocimiento al arte con cuatro categorías: música, danza, escritura y artes plásticas. En los talleres intensivos, realizados entre mediados de junio y julio por la psicóloga Martha Lucia Jaramillo miembro de nuestro #DreamTeam—, tuvimos charlas, conversatorios, capacitaciones y discusiones con los líderes de los cuatro programas sociales que apoyamos actualmente —Unión Latina, Corporación Mangle, Biblioteca Sueños de Papel y Casa Loma Centro Cultural—, quienes se encargaron de replicar en sus corporaciones, comunidades y a los participantes del #4PeaceFest lo que aprendieron.

La segunda etapa fue el festival de reconocimiento al arte fue nuestra manera de visibilizar —nacional e internacionalmente—, estimular y recompensar el talento artístico de los medellinenses, de las diferentes comunidades que conforman la ciudad. Lo celebramos entre el 23 y 26 de julio, donde reconocimos a un total de 12 personas, tres por cada categoría, con COP 400.000 para cada uno y transmitimos esta celebración en directo por nuestra página de Facebook. El resultado final fue asombroso: en el primer día los cantantes nos deleitaron con sus voces y melodías, en el segundo día, los escritores nos hicieron viajar a otros mundos y realidades, al tercer día,  los artistas plásticos nos inquietaron con sus creaciones y en el último día los bailarines transformaron sus hogares en auténticas pistas de baile y la dieron toda.

En nuestro camino para ser un negocio social nos queda una profunda gratitud y agradecimiento hacia todos los participantes del #4PeaceFest, hacia nuestro #DreamTeam por haber participado de la logística y la realización del evento, a los programas sociales de Unión Latina, Corporación Mangle, Biblioteca Sueños de Papel y Casa Loma Centro Cultural por acompañarnos en todo y a los jurados del festival, quienes la tuvieron complicado para decidir a quién debían otorgarle el reconocimiento.

Sigamos #creandopazjuntos en Medellín.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *